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“Las Artes Escénicas Folclóricas: Cultura Tradicional en el Japón Contemporáneo”

Por Barbara E. Thornbury

Traducido y publicado bajo el permiso de la autora y de ZUNY Press


Generalidades


4. Los títeres en las cuerdas, los actores en las carrozas

4.a. Escenarios


Los “escenarios” de las artes escénicas folclóricas comprenden toda la variedad de locaciones donde se llevan a cabo las presentaciones. Aunque en gran medida los escenarios del noh, kyôgen, kabuki y bunraku profesionales son fijos, las artes escénicas folclóricas están mucho menos ligadas a ciertas locaciones o a tipos de estructuras particulares. En las artes escénicas folclóricas se piensa en los escenarios sencillamente como el espacio que ocupa la presentación. Ya sea que tal espacio sea permanente o temporal, fijo o móvil, es el tipo de presentación, la ocasión y los requerimientos y deseos de una comunidad los que determinan dónde y qué puede ser un escenario.


La estructura con techo de paja usada para Shôdoshima Kabuki (Kagawa) está construida en una pendiente dentro de los terrenos de un santuario local. Las obras se presentan durante los festivales del santuario, con el público sentado sobre esteras puestas en el piso al aire libre. La pendiente natural del terreno del santuario crea un excelente efecto de anfiteatro. Las montañas de color verde oscuro en la distancia hacen un excelente telón de fondo. El escenario de Shôdoshima Kabuki (también conocido como escenario Hitoyama) es un ejemplo de un escenario de aldea agrícola (nôson butai). Otro ejemplo es el escenario Inukai dentro del terreno del Santuario Goô (Tokushima) donde se presentan las obras de los títeres Awa. Registros de tales escenarios existen en todo Japón y datan de la época del apogeo de las obras de kabuki y títeres folclóricos de mediados y finales del siglo XIX. La mayoría ya no están en uso.


Escenarios de aldeas agrícolas varían en grado de equipamiento con características típicas de escenarios profesionales, tales como escenarios giratorios, puertas secretas y plataformas para músicos y narradores. Sin embargo, no importa que tan básicos sean, como el llamado choza kabuki (jishibai-goya) de Hinoemata Kabuki (Fukushima), los escenarios kabuki siempre tienen la indispensable pasarela hanamichi, aunque sea en forma abreviada en longitud o que no esté exactamente en el ángulo apropiado.


Araki describe el escenario usado para la presentación narrativa y de danza de Kôwaka Mai (Fukuoka): “Los intérpretes se presentan frente a una tela de color azul oscuro colocada en el fondo, la cual tiene tres grandes crestas blancas... El escenario de madera es de aproximadamente 20 pies cuadrados y elevado tres pies desde el piso. Con un techo de paja y cerrado por tres lados, es oscuro incluso al mediodía. La estructura actual fue construida en los terrenos del santuario de la aldea en 1902. Antes de eso las presentaciones eran realizadas sobre la terraza que se proyecta frente a la edificación del santuario” (Araki 1964:88).


Quizás el tipo más común de escenario fijo de artes escénicas folclóricas es el escenario kagura (kagura den) localizado dentro del terreno de los santuarios. La mayoría están diseñados con base en las características de los escenarios de noh y son usados no solo para kagura sino también para otro tipo de presentaciones. La proliferación de escenarios kagura en santuarios es un fenómeno relativamente reciente (Nakai, Nishitsunoi, y Misumi 1981:110).


Las artes escénicas folclóricas no requieren de estructuras permanentes. Yamefukushima no Tôrô Ningyô (Fukuoka), un tipo de presentación con títeres, emplea un escenario temporal erigido durante el festival del Santuario Fukushima Hachiman. Tanto Nôgô no Noh to Kyôgen (Gifu) como Edo Sato Kagura (Tokyo) usan escenarios temporales construídos dentro de los terrenos del santuario.


Los escenarios también pueden ser plataformas móviles, que quiere decir carrozas de festivales. Llamadas con diferentes nombres en japonés, estas incluyen dashi, yatai, hikiyama, o simplemente yama, las carrozas son escenarios móviles que llevan a los intérpretes por las calles de las ciudades y poblados donde los espectadores pueden ver las presentaciones. Estos escenarios son símbolos de las comunidades, sus santuarios y festivales. Los conjuntos musicales sobre las carrozas son quizás la imagen representativa de los festivales japoneses. El Festival Gion de Kyoto y el festival Hakata Dontaku Matsubayashi de Fukuoka son enormes desfiles de carrozas, intérpretes en trajes tradicionales y músicos que atraen a miles de espectadores.


Las cuatro carrozas usadas en el Festival de Carrozas de la Ciudad de Nagahama (Nagahama no Hikiyama Matsuri) en la prefectura de Shiga son escenarios para presentaciones de kabuki de niños. El primer día del festival se sacan de los depositos las pesadas carrozas de madera con sus techos curvos en capas. Jóvenes usan lazos para halar las carrozas a lo largo de las calles de la ciudad hasta el Santuario Nagahama Hachiman, donde se colocan en fila para ritos de purificación y otras ceremonias de apertura. En la noche del segundo día los niños actores, quienes son chicos de 6 a 12 años de edad, desfilan hasta los terrenos del santuario vistiendo los trajes de presentación y con sus maquillajes respectivos. En el tercer día se presentan las obras sobre las carrozas. Hombres adultos proporcionan el acompañamiento narrativo gidayû y del laúd shamisén. Las obras se presentan primero en el santuario y luego las carrozas son haladas por las calles de la ciudad donde paran varias veces para hacer presentaciones adicionales.

Las carrozas también son escenarios para la presentación de títeres. Estas incluyen las enormes carrozas multiniveles de
Hitachi Furyûmono (Ibaraki). La ciudad de Takayama en la prefectura de Gifu es otra locación muy conocida por sus títeres sobre carrozas.


Procesiones con o sin flotas convierten a las calles en escenarios. Grupos de bailarines y músicos con sus trajes en desfile forman el festival Awa Odori (Danza Awa) en la ciudad de Tokushima, en la prefectura del mismo nombre. Hay cientos de ejemplos de artes escénicas folclóricas que literalmente invaden las calles, desde danzas bon hasta presentaciones de dengaku.     


Casas privadas también proporcionan escenarios, tanto dentro como fuera. Kurokawa Noh (Yamagata) y Takachiho no Yokagura (Miyazaki) usan espacios dentro de las casas de los residentes de la comunidad. En las presentaciones harukoma en la prefectura de Niigata, los intérpretes van de casa en casa durante el período de Año Nuevo cantando y danzando. En forma similar, en las Danzas de Plantación de Arroz de las Siete Deidades de Buena Fortuna (Shichifukujin no Taue Odori) de la prefectura de Fukushima, los intérpretes van de casa en casa. Las danzas de león son un tipo particularmente itinerante de arte escénica folclórica, con muchos ejemplos de intérpretes que hacen un circuito por las casas en ocasiones festivas.


Los escenarios para las artes escénicas folclóricas van desde estructuras complejas hasta espacios no definidos. Los santuarios y templos, las calles y las casas están entre las locaciones más comunes, pero hay más: los campos de cultivo, salones municipales y teatros, entre otras. El preguntar dónde se llevará a cabo una presentación puede originar una respuesta complicada. Un solo grupo de una comunidad podría emplear un número de diferentes escenarios. Flexibilidad en la puesta en escena es una característica primaria de las artes escénicas folclóricas.