LOS DIOSES VIENEN A DANZAR: UN ESTUDIO DE LA DANZA RITUAL JAPONESA HAYACHINE KAGURA
Por Irit Averbuch
1995
LA PUESTA EN ESCENA DE HAYACHINE KAGURA
El Escenario
Hayachine Kagura muestra su carácter chamánico en el propio escenario. Ya se trate del kagura-
Dispuesto así, el escenario Kagura se convierte en un recinto ritual sagrado donde se manifiestan los kami. Hasta hace poco, el escenario Kagura se consideraba tan sagrado que las mujeres no podían pisarlo por miedo a la contaminación ritual. El escenario simboliza este mundo de humanos, donde los kami vienen de visita. El gakuya o camerino es el reino celestial de los dioses, y el telón es el marcador entre los dos reinos. El percusionista es el chamán yamabushi que, con la magia de su tambor y sus conjuros, saca a los kami de su morada y los trae a este mundo. El papel chamánico del percusionista se manifiesta visualmente al mirar hacia el telón y no hacia el público, lo que acentúa la orientación ritualista de la representación.
Esta orientación chamánica tradicional se rompe cuando el Kagura se presenta en teatros modernos (por ejemplo, como parte de festivales de artes folclóricas) donde el público se sienta sólo delante del escenario. En esos escenarios, el percusionista (tamborilero) y el intérprete de los platillos se sientan a un lado para no bloquear la visión del público. El traslado del tamborilero del centro al lateral puede demostrar, en términos físicos, el paso de un escenario religioso a otro laico. Sin embargo, los patrocinadores suelen hacer un esfuerzo para que las agrupaciones de Kagura construyan su propio escenario.
Videos:
1. "Gokoku no Mai" (Danza de los Cinco Granos)
2. "Yama no Kami Mai" (Danza del Dios de la Montana)
3. "Sanbasō"