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La Música en el Teatro Kabuki

Por William Malm ©


Historia

5. La Música de Trasescena


Además de la música lírica y narrativa, el tercer elemento principal de la música kabuki es la música de trasescena llamada geza o kagebayashi (hayashi en la sombra). Tal música consiste de música especial de shamisén y de señales de percusión que sirven como fondo a las acciones o señalan el modo, lugar y situación. Ya que el shamisén y otros instrumentos de percusión ya estaban en el escenario kabuki hacia comienzos del siglo XVII, es difícil de decir cuándo la música asumió esta función particular. Sin duda el tambor más grande de geza, el ôdaiko, se puede ver en el primer dibujo del Kunijo Kabuki Ekotoba mencionado anteriormente, donde está ubicado en la torre (yagura) sobre la entrada del teatro, básicamente para señalar el comienzo de una función. Los caracteres originales chinos usados para indicar geza quieren decir la música ubicada afuera del escenario así que quizás este tambor puede ser considerado como el comienzo de la tradición. Una implicación más directa del uso de un prototipo de geza se encuentra en un biombo que describe escenas de kabuki en el teatro Nakamura-za hacia 1694. En uno de estos dibujos se puede ver en la trasescena una versión más pequeña del tambor ôdaiko. El músico no lo está tocando durante la escena de danza y solo podemos imaginarnos como se usaba. Quizás este tan solo señalaba la apertura y cierre de cada pieza, una función frecuente para el ôdaiko de hoy. De cualquier forma el considerable desarrollo y codificación de una tradición de trasescena diferente no ocurrió sino hasta el período Hôreki (1751-1764).

En 1717 los teatros de títeres en Nagoya comenzaron a ubicar a sus músicos narrativos en el cuarto del segundo piso sobre la entrada de la izquierda del escenario. A medida que esta práctica se expandió, otros músicos fueron ubicados en el área del primer piso debajo del cuarto y con el tiempo la entrada se convirtió en un cuarto ubicado detrás de una cortina de bambú (kuromisu o cortina negra) en el cual los músicos de efectos especiales se ubicaban al tiempo que otros músicos sobre el escenario interpretaban el acompañamiento para danza. Los caracteres usados para describir este cuarto cambiaron posteriormente por los que significan el lugar de abajo, es decir, el lugar debajo del cuarto del segundo piso. Ya que hubo un cambio en los caracteres parecería lógico que ya existía algún tipo de tradición de trasescena antes de que se diera el cambio físico en los teatros. Los músicos de geza fueron reubicados de nuevo en el período Meiji (1868-1911), hasta la posición que mantienen en la actualidad en un cuarto con cortina de bambú en la parte de abajo a la derecha del escenario.

El término geza raramente aparece impreso hasta comienzos del siglo XIX pero los nombres de varios patrones de geza y de músicos de trasescena comúnmente aparecen hacia mediados del siglo XVIII. A medida que las producciones de kabuki evolucionaban, el número y variedad de instrumentos de percusión usados en la trasescena aumentó enormemente de tal forma que hoy día, además de shamisén, cantantes y percusionistas de noh hay otros seis tambores y 18 gongs, címbalos y claves de madera diferentes y adicionalmente flautas, objetos para la producción de ruidos y pitos. Al tiempo que algunos músicos de geza también tocan en los conjuntos que estan sobre el escenario, muchos se especializan en geza. Hoy todos estan nominal o directamente conectados con el género sobre el escenario llamado nagauta, aunque pueden acompañar cualquier tipo de música o trabajar independientemente. Los músicos están bajo el control del hayashi gashira, quien arregla toda la música de percusión para una producción especifica en acuerdo con el intérprete de shamisén líder, los actores y los productores. Las selecciones que de esto resulta aparecen con frecuencia en el libro ¨líder¨ llamado tsukechô, uno de nuestros pocos documentos disponibles para estudios comparativos sobre producciones.

Hay un número sinfin de mezclas de instrumentos geza y patrones. Parte de la música geza es interpretada solo por shamisén y voz y ocasionalmente solo por voz, y existen muchas piezas de shamisén que son interpretadas con o sin acompañamiento de percusión. Hay más de 200 de tales piezas e interludios, cada una conocida por su nombre y por el tipo de danza u obra para la cual es apropiada. Hay muchas obras en las que la parte de geza permanece básicamente inalterada por muchos años. Sin embargo, es posible rearreglar la música particularmente en shosamono, para acomodarla a las necesidades de una nueva producción. Así, aunque existe el libro tsukechô, no se debe pensar en los elementos musicales de kabuki desde la misma perspectiva con que se mira a los de la ópera occidental. Varias manos participan en la creación de la secuencia musical y dentro de los límites de los patrones tradicionales hay espacio para una variedad de versiones ¨correctas¨ de una pieza en lo dramático y en lo musical. La improvisación prácticamente no existe en la música japonesa pero se debe estar preparado para encontrar una variedad de versiones de la misma composición. Es bueno mantener este principio en la mente cuando se observan ejemplos específicos en este estudio ya se puede encontrar que estos varían de las interpretaciones reales que se escuchan hoy en Japón. Trataré en lo posible de enunciar la práctica más estándar a medida que nos adentremos en el estudio de la música misma.

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