INICIO    MÚSICA    DANZA    TEATRO    PATRIMONIO    OKINAWA    AINU

Derechos Reservados
© Mauricio Martinez R..
PROYECTO GAGAKU
Universidad de Stanford
MÚSICAS
DE ASIA
INTERNET RADIO

OKINAWA
Kumi Odori

Mirakushi (La Vida de una Ninfa Celestial)
de Chookun Tamagusuku


Camino a casa luego de un día de trabajo, el granjero Mikarushi descubre una hermosa mujer quien se está bañando en un río al lado de un gran árbol de pino. Aquella mujer había descendido del cielo para bañarse en el río. Mikarushi decide ocultarle la ropa y la capa con la cual puede volar y enseguida le pide que se case con él. Sin su capa ella no puede regresar al cielo y no tiene otra alternativa que aceptar la solicitud.


Guión


Mikarushi aparece y ve a la ninfa celestial por primera vez


Yo soy Mikarushi. He encontrado a una mujer joven bañándose en el río. Ella asombra con su belleza y tiene un olor fascinante. Me pregunto si ha venido del cielo. Me acercaré con sigilo, robaré sus ropas y le pediré que se case conmigo.


Coro:

(en el estilo musical de Kaimiji Bushi)

Ha llegado el verano. Me gustaría lavar mi cabello en este río.


Coro:

(en el estilo musical de Hai Tsikuten Bushi)

Hoy es un bello día. No hay nadie cerca. Me iré tan pronto me bañe en el río.


Mikarushi roba las ropas de la ninfa


Ninfa:

Oh, no! Quién robó mis ropas?


Mikarushi se presenta ante la ninfa


Mikarushi:

Todo lo que se encuentra aquí me pertenece. No debería haber dejado sus ropas bajo el árbol de pino.


Ninfa:

La naturaleza le pertenece a todos. No puede hacer esto.


Mikarushi:

El destino ha hecho que nos encontremos. Deberíamos estar juntos.


Ninfa:

Debo confesarle que no soy un ser humano sino que he descendido del cielo. Yo no puedo vivir con usted.


Mikarushi:

Una vez que la lluvia ha caído a la tierra desde el cielo, el agua fluye en este mundo.


Ninfa:

Lo que usted dice suena razonable para su mundo. Pero yo pertenezco al cielo. Pertenecemos a mundos diferentes.


Mikarushi:

Los dos vivimos bajo el mismo Dios. Lo que ocurre en este mundo es decidido por Dios. No somos diferentes.


Ninfa:

No tengo opción sin mis ropas. Si insiste en casarse conmigo, debo aceptar.


Mikarushi:

Oh, soy un hombre tan feliz! Es como un sueño el que yo pueda vivir con una mujer que descendió del cielo.


Ninfa:

He estado viviendo en este mundo por muchos años. Ahora tengo dos hijos. Umitsiru! Toma a tu hermano y ve a jugar en el campo.


Hermana:

Hermano, ven! Vamos a recoger algunos granos en el campo.


Solo:

(en el estilo musical de Ashibi kwamuchaa Bushi)

Mi bebé, no llores. Se un buen niño. Si lo eres, te daré ropas del cielo que están escondidas en el campo. Mi bebé, no llores.


El día pasa y llega la noche.


Hermana:

Hermano, está oscureciendo. Regresemos a casa.


Ninfa:

He estado aquí por diez años. Ahora tengo dos hijos. Quiero regresar al cielo pero he perdido mi capa voladora. Sin esta no puedo regresar. Sin embargo, escuché a mis hijos cantando canciones que dicen que alguien encontró una capa voladora en el campo. La buscaré y regresaré al cielo mañana. Niños! Sean buenos y vayan a dormir.


Hermana:

Madre, te extrañé hoy. Déjame dormir a tu lado.


Hermano:

Déjame también a mi dormir a tu lado.


Ninfa:

No tiene sentido arrepentirse de lo que he decidido hacer, pero es difícil. Niños! Sean buenos y duerman aquí.


Coro:

(en el estilo musical de Agarii Bushi)

Quiero regresar pero siento una gran tristeza al escuchar a mis niños llorar.


Ninfa:

Debería partir mientras mis niños duermen, o ellos podrían retenerme.


Coro:

(en el estilo musical de  Agarii Bushi)

Debería partir mientras mis niños duermen, o ellos podrían retenerme.


La ninfa encuentra su capa voladora. Ella sube a un árbol de pino con el fin de regresar al cielo.


El hijo despierta y encuentra la casa vacía.


Hermano:

Madre! Madre! Hermana, no hay nadie aquí.


Hermano y hermana:

Madre! Madre!


Los niños salen de la casa y comienzan a buscar a su madre.


Hermano:

Hermana, nuestra madre está allá en lo alto.

El chico apunta a lo alto del árbol de pino.


hermana:

Madre! Por qué nos estás abandonando?


Hermano:

Madre! Madre! Llévame contigo, por favor.


Ninfa:

Nunca imaginé que separarme de mis hijos sería tan doloroso.


Hermano:

Hermana, nuestra madre está detrás de esa nube. Ya no la puedo ver.


Solo:

(en el estilo musical de Agarii Bushi)

Oh, no! Ya no podemos ver a nuestra madre!


La ninfa ha regresado al cielo.


Hermana:

Hermano, ya no llores. Vayamos a casa y contemosle a nuestro padre.


Hermano:

No! Regresa tu a casa. Iré a buscar a nuestra madre.


Hermana:

Hermano, no podrás encontrarla. Vayamos a casa y mañana trataremos de encontrarla.


Solo:

(en el estilo musical de Kwamuchaa Bushi)

Estamos tan tristes. Hemos sido abandonados por nuestra madre a la edad de cinco y diez. Buscamos a nuestra madre todos los días, en todas partes. Qué haremos ahora sin nuestra madre?


Los días pasan. Umitsiru y su hermano buscan constantemente a su madre.


Hermana:

Hermano, estoy tan cansada. Ya no puedo caminar más.


Hermano:

Hermana, levántate y camina. Hermana, por qué estás tan callada?


Aparece Mikarushi.


Mikarushi:

Oh, mis pobres hijos. No lloren. Se que van hacia el río a buscar a su madre. Pero su madre ya no está aquí. Está oscureciendo. Vamos a casa.


Hermano:

Padre, busqué por todos lados pero no está en ningún lugar. Qué hacemos ahora?


Mikarushi:

Umitsiru, no llores por tu madre. Tu madre no es un ser humano. Ella descendió del cielo y ha regresado a él. Ella no vendrá de nuevo. Por favor olvida a tu madre y cuida de tu hermano. Desde ahora ya no busquen más a su madre. No llores.


Hermana:

Padre, no podemos vivir sin nuestra madre.


Mikarushi:

Yo también la extraño. Pero no hay nada que podamos hacer. Todo esto es mi culpa.


Oficial:

Vengo del Castillo Shuri. Escuché decir que la esposa de Mikarushi provenía del cielo y que ella se ha ido y ha dejado a sus hijos. El Rey ha ofrecido cuidar de ellos. Permítame ir a su casa para llevármelos al Castillo.


El oficial aparece ante la casa de Mikarushi.


Oficial:

Hola Mikarushi. Vengo del Castillo Shuri.


Mikarushi:

Qué puedo hacer por usted?


Oficial:

El Rey sabe que sus hijos han sido abandonados por su madre, quien ha regresado al cielo. Debido a que esto es muy inusual, el rey cuidará de su familia. Vienen ustedes conmigo?


Mikarushi:

Oh! Muchas gracias! Niños, debemos aceptar esta oferta. Que momento tan especial es este! Celebremos esta feliz ocasión.


Coro:

(en el estilo musical de Tachikumu Bushi)

Nunca soñé en todas las cosas que me han ocurrido. Todo comenzó con la hermosa ninfa que descendió del cielo para mi. Si fuera posible, me gustaría estar de nuevo con mi esposa.


La leyenda dice que con el tiempo el hijo de Mikarushi se convertiría en el Rey de Ryūkyū.