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© Mauricio Martinez R..
PROYECTO GAGAKU
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TEATRO NOH: PRINCIPIOS Y PERSPECTIVAS

por Kunio KOMPARU ©


Traducido y publicado bajo autorización de

Floating World Editions



Parte Uno: Principios y Perspectivas


6. EL SHITE: Personajes como Símbolos


6.4. Algunos Shite Típicos, desde Deidades hasta Demonios


6.4.5. Ono no Komachi



(Joven hermosa y orgullosa y anciana arruinada)


Sôshi-arai Komachi, Seki-dera Komachi, Ômu Komachi, Kayoi Komachi, Sotoba Komachi. Otra heroína importante es Ono no Komachi. Una figura de talla en la literatura japonesa, Komachi fue una poetisa de la corte de Heian de gran ingenio y belleza y cuya vida ha generado una gran cantidad de leyendas. Ella aparece en cinco obras de Noh, no solamente como la joven orgullosa y talentosa sino también como una anciana arruinada que mira hacia el pasado con amargura irónica, arrepintiendose de la arrogancia que le impidió alcanzar la felicidad en el amor.


La joven Komachi (Fig. 15) es el tema de Sôshi-arai Komachi (Komachi Lavando la Página). El cortesano Ôtomo no Kuronushi es escogido para competir contra Komachi en un concurso de poesía imperial, pero debido a que sabe que nunca podrá superarla, él y su sirviente penetran en sus habitaciones, y escuchan a escondidas mientras que ella recita el poema que ha preparado para el concurso escribiéndolo luego en una copia de una famosa antología de poesía, el Man'yôshû. El día del concurso, cuando el poema de Komachi es presentado, Ôtomo muestra la antología e insiste que Komachi ha cometido plagio, causandole gran humillación. Sin embargo ella comprende el truco y pide permiso para lavar la página de la antología. La tinta que fue impresa hace poco tiempo se borra fácilmente. Kuronushi, mortificado, declara que cometerá suicidio, pero Komachi lo persuade de que no lo haga, regocijándose luego y danzando en honor de las virtudes de la poesía. Esta pieza, que conecta los días de juventud de Komachi con la literatura y rinde honor a la compasión humana, es inusual entre las obras de mujeres caracterizadas por yûgen en el hecho de que la descripción de la historia es muy realista.


Seki-dera Komachi es una de las tres grandes obras acerca de ancianas. (Las otras dos son Obasute y Higaki). Esta obra disfruta de la posición más elevada en Noh y la enseñanza de esta es una tradición secreta del más alto orden. En algunas escuelas de Noh se considera a Komachi de particular importancia y el título de Obras de las Tres Ancianas se aplica a esta obra, a Sotoba Komachi y a Ômu Komachi. Esta es una pieza de Noh de pelucas de la tercera categoría y el personaje aparece con la peluca especial de la anciana (uba-katsura) con cabello blanco, y llevando la máscara de la anciana (uba).


Un cierto verano, en el día del Festival Tanabata, un monje del templo Seki-dera llama a una anciana que ha vivido por mucho tiempo en la zona y que se dice tiene un gran conocimiento en poesía. Por el nivel del lenguaje de sus relatos poéticos, él se da cuenta que ella debe ser la gran Komachi, ahora ya en un estado decrépito. Abrumado de pesar, el monje la consuela llevándola a las celebraciones del festival que acaban de comenzar en el templo y le pide que dance. Ya con cerca de 100 años de edad, Komachi danza unos pocos pasos bambaleándose pero a medida que danza se pone triste a causa de su presente condición y se sumerge en una profunda melancolía. Con el sonar de la campana del templo al alba, la vieja Komachi es invadida por la vergüenza y cojeando regresa a su vieja choza apoyándose en su bastón. Este es un Noh Fenomenal que expresa en forma muy realista a través de la figura de la anciana Komachi los constantes sentimiento nostálgicos y la cruel confrontación con la realidad de la decrepitud que ocurre hacia el final de la vida.


Ômu Komachi (Komachi Parroteando) también representa la imagen de la anciana Komachi añorando el pasado. Un emperador en retiro quien había reinado en los días de Komachi en la corte le envía un poema para confortarla. Ella responde inmediatamente con un poema que repite las del emperador, cambiando tan solo una sílaba del original, mostrando así que no ha perdido su talento. Entonces, por solicitud del mensajero, ella danza en recuerdo del pasado. Esta pieza describe el juego elegante y la elegancia juguetona de la juventud que no se han olvidado a pesar de los rigores de la edad.


Hay también dos obras de la cuarta categoría en las cuales aparece Komachi. En Kayoi Komachi (Komachi y el Visitante), ella es la compañía del shite, Fukakusa no Shôshô, quien cortejaba a Komachi sin éxito. Un monje está pasando el verano en Yase, al norte de la capital, y todos los días una campesina le trae madera para el fuego y frutas. Algunas veces, cuando él le pregunta por su nombre ella responde, "Ono no Komachi de Ichiwarano", y desaparece. Pensando en que eso es extraño, el monje sale a Ichiwarano y el fantasma de de la fallecida Komachi aparece. Ella es seguida por el horrible, demacrado y furioso fantasma de Fukakusa, con el cabello desordenado y quien grita, "Komachi no debe obtener la salvación!". Por solicitud del monje él cuenta sobre los sufrimientos e ignominia que soportó durante las cien noches de visita en su vida anterior. Komachi le prometió que si el venía a llamarla durante cien noches ella le entregaría su amor, pero luego de afrontar la nieve y los demonios durante 99 noches, en la noche cien él falleció porque su fuerza se había extinguido. Al final de todo esto los dos obtienen la iluminación y se convierten en budas.


Existe una contradicción en esta obra. Se dice que Komachi vivió más de cien años, pero su fantasma aparece no como una anciana sino como una belleza joven sin igual. Sin embargo esta contradicción es superada por algo en la obra que apela al corazón: la devoción de un hombre incapaz de obtener la liberación y la iluminación incluso en el mundo de la muerte, y la figura de una mujer quien huye desesperadamente de él. Aquí las dos imágenes expresan la terrible malicia de la cual es capaz el ser humano y la capacidad de crueldad de una mujer hacia un hombre quien fielmente la sigue por amor.


(La fuerza de la crueldad de la mujer y del resentimiento del hombre también son tratados en dos obras mencionadas anteriormente, Koi no Omoni y Aya no Tsuzumi. En la primera, un humilde jardinero anciano se enamora a primera vista de una hermosa dama de la corte y sufre los tormentos del amor por lo inalcanzable. Al escuchar sobre él, la dama de la corte, medio en broma, hace que empaquen algo pesado y dice que si él lo puede cargar dándole cien o incluso mil vueltas al jardín, ella le entregará su amor. Pero el paquete es tan pesado que el hombre muere en rabia. La dama está arrepintiéndose de su conducta frívola cuando el fantasma del anciano, transformado en un horrendo demonio vengador, aparece frente a ella y descarga toda su cólera. Al final su corazón es reconfortado y él promete protegerla para siempre.


En la otra obra, a un héroe similar se le ha dicho que puede ganar el amor de la cortesana si puede sacarle sonidos a un tambor, pero las superficies del tambor están hechas de tela suave de damasco que no produce ningún sonido. Las dos obras son piezas maestras que presentan la psicología del amor en una forma en que podemos sin duda entender hoy en día).



Sotaba Komachi (Komachi en la Estupa), la obra de la cuarta categoría, muestra la figura desgarbada de Komachi como una vieja arpía de más de cien años de edad quien se ha convertido en mendiga.



Un día, rondando cerca al río Katsura, se sienta para descansar sobre una estupa sagrada de piedra. Algunos monjes la descubren y la regañan por profanar el monumento sagrado, a lo que ella, en vez de disculparse, los calla con su característica arrogancia en un duelo verbal sobre doctrina religiosa. Sin embargo cuando ellos le preguntan el nombre, ella parece de repente trastornarse debido a la fealdad de su presente estado en contraste con el esplendor de su juventud. Su corazón se ahoga con recuerdos del pasado y de repente es poseída por el fantasma de Fukakusa no Shôshô -a quien, de entre los muchos hombres que la rodeaban. estaba atada por el más profundo karma- y representa la historia de las cien noches de visita. Luego, de repente, se recupera de la confusión, alcanza la iluminación y entra en el Camino de Buda. Este Noh Fenomenal -con la reinterpretación de una experiencia del pasado en la forma de invertir el yo y el otro como su tema principal, y con el interés adicional del debate religioso entre los monjes y Komachi, quien conserva su agudeza incluso e tan avanzada edad- es particularmente dramática y nos mueve a considerar de nuevo la brevedad de la flor de la vida y el peso de la ancianidad.

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