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© Mauricio Martinez R..
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TEATRO NOH: PRINCIPIOS Y PERSPECTIVAS

por Kunio KOMPARU ©


Traducido y publicado bajo autorización de

Floating World Editions



Parte Uno: Principios y Perspectivas


2. Tres Estados de Belleza: Realización Estética en Noh



2.2. Yûgen (la Belleza Invisible)



Al Noh se le llama con frecuencia el "arte del yûgen", pero el término yûgen (sublimidad profunda) no se usa exclusivamente con referencia al teatro Noh. Sin duda ha sido empleado en tantas formas diferentes a lo largo de los siglos que su naturaleza esencial es muy vaga. Podríamos aclarar el concepto diciendo que esuno de un número de ideas fundamentales de belleza encontradas originalmente en la teoría poética. Fue primero utilizado para significar elegancia o gracia. Desde los días del poeta Fujiwara no Shunzei (1114-1204) se tomó para representar la belleza de yojô, encanto persistente o sugestividad, y fue considerado como el ideal de belleza para los poemas clásicos de 31 sílabas conocidos como waka. Este indicaba un estado de belleza sutil y evocadora en el corazón, en la forma y en el sentimiento de los poemas canatados. Posteriormente se refinó hasta convertirse en sabi, la belleza rústica y callada incorporada en el ideal estético fundamental de haiku. Se dice que luego fue purificado de matices pasivos y convertido en algo artístico, pasando a significar belleza que perfecciona.


Vemos que los matices del concepto de yûgen han cambiado a los largo de los siglos, pero Zeami tomó la idea de elegancia con gracia un tanto misteriosa y la aplicó al Noh. Comparando esto con la propia imagen de aristócrata él escribe en Kakyô: la Obtención del Estado de Yûgen, que la posición y conducta del aristócrata son excesivamente elegantes, y nunca cesa de cosechar el respeto de la gente -este es el yûgen del carácter humano; el estado sencillo y hermosamente gentil que emana de tal aristócrata -este es el yûgen del cuerpo humano; y hacer gentiles las propias palabras, estudiando cuidadosamente el uso diario de las palabras de nobleza, y hacer elegante el propio lenguaje, incluso de cada palabra que se pronuncie -este es el yûgen del lenguaje.


Cómo se ve de clara aquí su afición por la nobleza y la cultura de la corte, una reflexión de los valores medievales. Al parecer en esos días se pensaba que la belleza estaba más alla del alcance de la gente común. Sin embargo a medida que se desarrollaba este concepto mas bien vago y etéreo con el paso el tiempo, este se aplicaba concretamente como el yûgen del canto y el yûgen de la danza, y finalmente se convirtió en algo muy especifico en las teorías de las técnicas de actuación de Zeami como el yûgen de los tres personajes (anciano, mujer y guerrero) y el yûgen de los demonios o del lunático. Posteriormente Zeami explica la relación casual entre hana y yûgen diciendo que todos los personajes que uno representa, ya sean de clase alta o baja, un hombre o una mujer, un monje, un plebeyo, un agricultor, un campesino, un mendigo, o un paria -si llevan un ramillete de flores- lucirán igualmente hermosos. Sin importar su diferencia en estatus social, todos serán iguales y lucirán como "hermosas flores", y en Noh lo que corresponde con el florecimiento es hana, o la figura del personaje en Noh. Lo que le da a la figura su cualidad es el espíritu, y el punto de partida de yûgen es la distinción cuidadosa del espíritu de los principios de yûgen en la forma en que fueron descritos.


En otras palabras lo que él dice es que todos los personajes deberían estar impregnados de yûgen, desde la graciosa, gentil y hermosa chica o el joven atractivo, hasta los personajes de las clases bajas e incluso los demonios. Yûgen no está limitado a lo bueno hermoso. Sin embargo el alcance de este concepto gradualmente se fue limitando hasta que se convirtió como símbolo de belleza delicada y evocativa (yojô) del personaje femenino.


El significado de yûgen se puede explorar observando el significado de los caracteres chinos usados para escribir la palabra. Yû significa confuso, borroso, oscuro, profundo, silencioso o de otro mundo, y se encuentra en palabras tales como yûshû (contemplación profunda), yûhei (confinamiento) y yûkon (espíritus de los muertos). Gen quiere decir sutil, profundo u oscuro, y es también uno de los nombres para el otro mundo. Se encuentra en las palabras gen-ô (profundidad inconmensurable), genshu (belleza sutil), y genri (misterio profundo o verdad esotérica). Yûgen, la combinación de estos dos caracteres, expresa profundidad y evanescencia separad de la realidad e indica un estado místico en el cual la belleza no es sino una premisa, algo de una naturaleza desconocida. Este yûgen no es algo que se pueda aprender en forma intelectual; más bien existe subjetivamente para el público, más alla del simple nivel visual. Michizô Toita ha reflexionado sobre el yûgen en Kan'ami to Zeami, sugiriendo que no se puede esperar que el yûgen emerja simplemente por virtud de la acción de observación intelectual; primero que todo ese yûgen está más alla del alcance del intelecto y sin duda este fue llamado yûgen porque es un espíritu especial que nos hace sentir algo; que si decimos que esa observación está basada en la percepción espacial, entonces yûgen está de alguna forma relacionado con la continuidad pura del tiempo -en otras palabras, que yûgen básicamente no existe objetivamente sino que es la experiencia subjetiva del ser humano que lo conoce.




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