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LA MÚSICA POPULAR EN JAPÓN EN LAS DÉCADAS DE LOS 70 Y 80

por Shuhei HOSOKAWA (publicado originalmente en 1990 por la Fundación Japón)


9. El Kitsch Internacional


"Levedad" es una categoría en la estética tradicional japonesa. En teatro, literatura y música uno encuentra un modo de pensar en el cual se prefieren los sustitutos prácticos que la investigación minuciosa, no se cuestiona el significado y el vacío se deja como tal. En lugar de coherencia y responsabilidad de autoría, se valora el hábil ajuste a las circunstancias (en las cuales se preserva un cierto formalismo). Se puede afirmar que oportunismo es la palabra para designar al comportamiento japonés y una parte de su tradición estética. La forma precede al contenido; una vez que se ha decidido moldear algo en una forma establecida, las cosas se hacen más simples, "leves". Y si la forma es tomada de otra parte, las cosas se hacen aun más simples. Ya que los minutos de diferencia son lo importante en una secuencia de formas, a veces no importa si el resultado es "kitsch" (de mal gusto).

Entre más se esfuerza el rock japonés por ser "auténtico" (es decir, en el estilo de América e Inglaterra), más tiende a convertirse en una baratija -en contra de las intenciones del creador. Una forma de superar este dilema es anunciar desde el comienzo, "esto es una baratija!". Por este medio se puede mantener una cierta distancia del producto alabado como "auténtico" al igual que de la actitud que desprecia a ese tipo de baratijas. El rock japonés se ha basado en un estándar que valora el grado en que esta música se asemeja a los modelos americanos y británicos, y además al grado de distanciamiento de kayokyoku (canciones populares) y enka (baladas sentimentales para gente mayor). Los roqueros de Japón no tenían una base sólida: aun así estiraron sus cuellos para mirar sobre el océano hacia occidente.

En 1978 Haruko Chikada lanzó el album Dengeki-teki Tokyo ("Tokio: la ciudad de los Choques Eléctricos), que estaba lleno de versiones de cubiertas de exactamente el tipo de kayokyoku que el rock ya había luchado por evitar. Chikada tomó aparentemente canciones "kitsch" de los años 60 cantadas por intérpretes de segunda categoría y las arregló para rock. Si la música de YMO, que había debutado el mismo año, fue abiertamente declarada como "orientalismo" para los extranjeros, el álbum de Chikada fue una forma de "japonismo" que hasta el momento se había pasado por alto. En esto "japonismo" no quería decir kimono, ikebana o Kabuki, si no que era la mezcla, todavía no reconocida, de los estilos japoneses y occidentales que se encontraban en la vida cotidiana en Japón. No importa cuanto se luche por imitar a occidente o por mantenerse fiel a la "tradición", las dos posibilidades eran en algún sentido "falsas" y no existentes en la vida cotidiana. Y si ese era el caso, era mejor reevaluar abiertamente la "fealdad" que existía. Con esto en mente, Chikada publicó su propia revista crítica, Yoi ko no kayokyoku (Kayokyoku para niños buenos). Hasta el momento el mundo de kayokyoku había conocido tan solo revistas de fans que eran controladas por agencias y por los medios de comunicación. Gracias a esta revista, kayokyoku se convirtió cada vez más en un tema de análisis y crítica. El pensamiento de Chikada fue muy influyente en el movimiento de la crítica "retro" de los años 80. Por ejemplo, Saeki Kenzo ofreció un homenaje a Chikada y a kayokyoku en su álbum de 1988 Yume no arubamu (Album de Sueños) en el cual varios cantantes del pasado interpretan canciones de Saeki.

Los músicos de rock ya perdieron el complejo que alguna vez sintieron sobre kayokyoku, y se puede empezar a ver la continuidad entre estas canciones y el rock. A finales de los años 80 el rock había llegado hasta el punto en donde en la escena principal del rock la distinción entre los dos géneros había casi completamente perdido sentido. Posiblemente no fue la intención de Chikada el unificar los dos géneros, pero la diferencia entre ellos desapareció considerablemente en las canciones de Kuwata Keisuke de Southern All Stars (que debutó en 1978), quien recibió gran acogida para ser un estilo de canto que imitaba el inglés americano. Originalmente el rock se había caracterizado por la expresión individual y por un espíritu de resistencia, pero ahora ya no negaba un lenguaje coloquial. En los años 80 Southern All Stars rivalizó con Yumin en cuanto a éxito comercial, y la pronunciación modificada de Kuwata y su estilo de canto encontraron muchos imitadores.