PARTE II
Hay controversia sobre la fecha de llegada del Budismo a Japón. Se dice que en el año 552 el rey de Paekche, Corea, obsequió una imagen de Sakyamuni (Shaka Butsu) al emperador Kimmei, sugiriéndole introducir esta fe en Japón. A pesar de la oposición de algunos sectores, el emperador acogió esa religión en la corte.
El proceso de adaptación del Budismo, que en sus primeros años era practicado principalmente por descendientes de inmigrantes, tuvo un período de gran impulso en manos del príncipe Shotoku (574-622), quien creó algunos de los centros budistas más importantes. Fue también él el responsable de las primeras adaptaciones de ceremonias y ritos de origen extranjero. Hacia finales del siglo VI y comienzos del VII la continua migración de coreanos trajo a Japón personas que darían un mayor impulso al Budismo, entre quienes se contaban monjes, escultores y pintores especializados en arte religioso. Esta es la época de la construcción de algunos de los templos más importantes, como el Horyuji (608) en la ciudad de Nara.
Bajo el gobierno del emperador Koutoku (597-654), el prelado de más alto rango en el Shintoismo, Nakatomi no Kamatari, buscó reformar las políticas con el propósito de reducir el poder de los diferentes estados y así crear un gobierno centralizado. Esto fue posible gracias a la ayuda de dos estudiosos recién llegados de la China Tang, Tamakuro no Ayahito Kuromaro, de ascendencia china y el monje Bin. Estas reformas, conocidas como Taika (645-650) generaron un gran cambio en el desarrollo cultural y musical.
Se sabe que existían por esa época los Be que eran agrupaciones o especie de asociaciones de profesionales de diferentes áreas incluida la música. Dichas asociaciones tenían una relación muy estrecha con los jefes de clanes de las diferentes regiones. Era común que los jefes de los clanes dieran su apellido a los diferentes Be lo que les aseguraba privilegios y protección. Sin embargo, la Reforma Taika buscó, entre otras cosas, romper este tipo de lazos imponiendo restricciones y designando a los Be como súbditos de la casa imperial y eliminando a los que no estaban bajo su protección.
Hacia esta época aparece la forma de clasificación de la música en Derecha e Izquierda, clasificación que también fue aplicada en la designación de diferentes rangos en la corte, como parte de las reformas. La música de la Derecha estaba a cargo de los funcionarios de la Derecha y la de la Izquierda a cargo de los de la Izquierda. Esta clasificación, aunque tiene un paralelo con conceptos antiguos de carácter mágico, hace referencia al origen del repertorio de la música y la danza de la corte. Sahô o repertorio de la Izquierda, está compuesto por piezas provenientes de China e India, mientras que Uhô o repertorio de Derecha está integrado por piezas provenientes en su mayoría de Corea y algunas de Manchuria. Antiguamente en Japón se consideraba que la 'izquierda' era superior a la 'derecha' y parece que esta idea fue el origen de tal clasificación. En el repertorio de la música cortesana Gagaku también existen piezas compuestas en Japón que igualmente fueron clasificadas en 'izquierda' y 'derecha' de acuerdo a su estilo.
Durante aquella época la cultura china estaba en un período de florecimiento y tuvo una mayor influencia sobre Japón. El siglo VII ve el aumento acelerado de la incorporación de elementos chinos, además de una importante presencia de elementos coreanos. Debido a la derrota de los imperios coreanos de Koguryo y Paekche ante los Silla (663-90), muchos de los intelectuales, incluyendo músicos, artesanos, y gente de la nobleza de los territorios derrotados, se establecen en Japón y pasan a jugar un papel importante en el desarrollo cultural del país. Existen registros de finales del siglo VII sobre los orígenes de la nobleza japonesa que demuestran que cerca de la tercera parte tiene ancestros ya sea chinos o coreanos.